Cosas de colores!

– Cosas de colores. Eso es lo que quiero aquí. ¿Me ha oído usted?

– Por supuesto que le he oído. ¿Que prefiere que pongamos aquí en concreto?

– Veo que no me está entendiendo. Quiero cosas de colores. Cosas de colores, nada más y nada menos. Pero por favor, le ruego por el bien de nuestra relación y en aras de cultivar una buena comunicación en lo sucesivo, que si no ha entendido lo que le pido no diga que sí para luego tener que explicarlo otra vez. No me importa repetirlo tantas veces sea necesario, pero por favor, le ruego que no me diga una cosa si luego es otra. Aprecio mucho la rigurosidad.

– Para ser exactos, mucho me temo que usted anteriormente no ha preguntado si lo he entendido. Preguntó, para ser concretos, que si le había oído. Y permítame añadir que no ha sido para nada concreto. Se ha limitado usted a decir que quiere cosas de colores aquí. Pero no ha especificado cuantas cosas, ni cuantos colores, ni siquiera cuáles de la maravillosa gama de colores que nos ofrece la naturaleza quiere usted en este lugar. Y entienda, dicho sea de paso, que mi pregunta sobre la concreción del lugar donde quiere las cosas de colores está más que justificada ya que hablamos de un espacio blanco infinito. Todo un universo propio que tiene usted aquí para llenar con las cosas que usted estime oportuno. No quisiera parecerle un insolente que no tiene ganas de trabajar y mucho menos tratándose de una tarea tan gratificante como son las cosas de colores. Pero entienda que este lugar se me antoja enorme y un poco de exactitud no vendría mal para estos menesteres. Piense usted que algunos nos contentamos con una pequeña libreta privada.

– Comprendo sus dudas, y es cierto que antes no fui muy concreto en el momento de preguntarle si había usted entendido mi petición. Pero es que me parece de lo más sencillo. Y no se preocupe ahora por cuestiones de segundo orden. Ahora lo prioritario es poner cosas de colores. Si yo hubiera manifestado inquietud o preocupación por detalles concretos, entonces estaría justificado que usted los mostrara también. Hasta el momento, solo se trata de hacer lo solicitado. Poner cosas de colores, no he especificado dónde, cuántos ni cuáles. Y no lo he especificado porque no es importante en estos momentos. No le tenga miedo a este universo blanco. Casi que preferiría que experimentase usted principio de horror vacui y se pusiera cuanto antes a realizar la tarea encomendada. Ponga, por favor, cosas de colores aquí.

– Eso está hecho. Ahora mismo pondré cosas de colores.

Adrik Ortiz - Pionero - Hermanastro - Emperador
Adrik Ortiz – Pionero – Hermanastro – Emperador

– ¿Esto es una especie de torero?

– Si, bueno, algo es. Y no me negará que tiene colores muy bonitos.

– No empieza usted muy bien amigo.

– Deme tiempo.